TEMAS DE LOS ENFERMOS MISIONEROS SAN CARLO ACUTIS'
CARLO ACUTIS, “EL SANTO DEL INTERNET”, SERÁ CANONIZADO EN EL JUBILEO DE LOS ADOLESCENTES EN ABRIL DE 2025
Lo anunció el papa Francisco durante la audiencia general de este miércoles
Carlo Acutis, “el santo de internet”, será canonizado en el Jubileo de los adolescentes en abril de 2025Lo anunció el papa Francisco durante la audiencia general de este miércoles20 Nov, 2024 07:51 a.m. EST
El joven italiano Carlo Acutis, fallecido a los 15 años en 2006 y conocido por difundir su fe y ayudar a los demás a través de internet, será canonizado durante el Jubileo de los adolescentes que se celebrará del 24 al 28 de abril, anunció este miércoles el papa Francisco durante la audiencia general.
El pontífice reveló así la fecha para la canonización del que será el primer santo ‘milenial’, que será el domingo 27 de abril, cuando se celebrará la misa para los adolescentes.
Se trata de uno de los eventos que congregará a más fieles en este Año Santo, ya que Acutis, denominado el “santo de internet”, es muy venerado entre los jóvenes católicos que acudirán en masa a Roma.
Acutis nació en 1991 en Londres y falleció en Italia 2006, con 15 años, por una leucemia fulminante. Su beatificación y canonización han sido de las más rápidas de la historia de la Iglesia Católica, ya que solo han pasado 14 años desde su muerte.
El papa Francisco lo declaró venerable en el verano de 2018, señalándolo como un ejemplo para todos los jóvenes en su exhortación tras el sínodo dedicado a ellos, “Christus vivit”.
Fue beatificado el 10 octubre de 2020 en la basílica de San Francisco de Asís y el 23 de mayo se conoció que el Papa había firmado el decreto para su canonización.
La Congregación para las Causas de los Santos reconoció como milagro necesario para su beatificación la curación, considerada inexplicable por algunos expertos, ocurrida el 12 de octubre de 2013 en Campo Grande en Brasil, donde vivía un niño sudamericano nacido en 2010 con una malformación congénita del páncreas.
El segundo milagro para su canonización está relacionado con una mujer de Costa Rica, que en julio de 2022 peregrinó a la tumba de Acutis, en Asís, para rezar por la curación de su hija, que había sufrido un grave traumatismo craneal tras caerse de su bicicleta.
Una joven estudiante de Florencia, Valeria, sufrió un traumatismo craneoencefálico y los médicos le dieron muy pocas posibilidades de sobrevivir. Su madre Liliana peregrinó hasta la tumba de Carlo para orar por su ayuda y ese mismo día, su hija comenzó a respirar por sí sola, explicaron los medios vaticanos.
fuente: Infobae.
LO QUE LOS CATÓLICOS DEBEN SABER :
¿POR QUÉ LOS FRANCISCANOS TIENEN LA CUSTODIA DE TIERRA SANTA?
Los frailes Franciscanos, procedentes de todo el mundo, custodian los lugares santos en los que Cristo vivió. ¿Te has preguntado por qué?
La Custodia Franciscana es una referencia para todos los peregrinos, los franciscanos están ligados a los Santos Lugares desde la época de las Cruzadas, ininterrumpidamente hasta el día de hoy.
Poseen en propiedad muchos de los lugares donde transcurrió la vida terrena de Jesucristo, aunque otros los comparten con otras religiones, de cualquier forma, garantizan la presencia y el culto católicos. Pero ¿por qué los franciscanos, y no otra familia religiosa?
La misión de la Orden franciscana se remonta al propio Francisco de Asís, quien peregrinó a la Tierra Santa entre 1219 y 1220, en tiempos de las Cruzadas. En este viaje se produjo su famoso encuentro con el sultán Melek el-Kamel, el enemigo acérrimo de los cristianos.
En realidad, la provincia franciscana de Tierra Santa había nacido dos años antes, y era una muestra del inmenso amor que Francisco sentía por Jesucristo y su enorme deseo de peregrinar a los lugares donde transcurrió su vida terrena. Con este mismo espíritu, después de la muerte de Francisco, la Orden siguió alentando su presencia allí, concibiéndola como una auténtica misión después de la derrota y retirada cristianas. Cuando los Santos Lugares volvieron a manos musulmanas, mantener la presencia cristiana en ellos se convirtió en una auténtica aventura.
Y los franciscanos, apoyados por los diferentes Papas (es de reseñar la Bula de Clemente VI, que sancionó el estatus de la Custodia), permanecieron presentes contra viento y marea desde entonces. Y, muchas veces, solos. Durante siglos, compraron algunos de los lugares, manteniendo a duras penas los edificios, atendieron a los cristianos locales, bajo el dominio turco, bajo el otomano, en guerras y carestías. Los franciscanos, en casi 700 años, fueron la única cara de la cristiandad visible en Tierra Santa, cuando todas las demás habían desaparecido. En 1847, la Santa Sede restableció el Patriarcado Latino de Jerusalén.
La provincia franciscana de Tierra Santa es la única en el mundo con un carácter internacional: los franciscanos que pertenecen a ella proceden de todo el mundo, y lo hacen voluntariamente, bien de forma permanente, eligiendo prestar sus servicios allí durante una temporada. Actualmente son unos 300 frailes. Su presencia es especialmente importante en Jerusalén, donde mantienen una presencia en el Santo Sepulcro junto con los greco-ortodoxos y los armenios, y sobre todo custodian la Basílica de la Agonía (Getsemaní). Los otros dos lugares son Belén (Basílica de la Natividad) y Nazaret, en la Basílica de la Anunciación. Mantienen además escuelas cristianas y obras sociales (viviendas, etc.) con las que ayudar a la minoría cristiana, extremamente necesitada a raíz del conflicto palestino.
Otra misión actualísima de los franciscanos es la animación cultural y el diálogo interreligioso. Baste decir que la Orden mantiene una importante actividad de difusión de los hallazgos arqueológicos relacionados con los Santos Lugares. Para los expertos en el mundo bíblico, el Studium Biblicum Franciscanum no necesita cartas de presentación.
En Tierra Santa, los frailes se encuentran en el corazón de la Iglesia y del mundo.
PAZ Y BIEN!!
LO QUE TODOS LOS CATÓLICOS DEBEN SABER :
"¿QUÉ SIGNIFICA " SINODALIDAD?"
No es solo una Palabra del Papa Francisco, es una forma en que la Iglesia camina junta. Todos tenemos una voz, desde obispos hasta laicos. ¿ Te imaginas un equipo donde cada jugador cuenta ? ¡ Así es la SINODALIDAD !
¿QUÉ ES LA SINODALIDAD EN LA IGLESIA?
"Sinodalidad es cuando obispos, sacerdotes , y fieles laicos se escuchan para encontrar juntos el camino que Dios que Dios quiere para su Iglesia ⛪ todos tenemos una voz ya sea joven, adulto o religioso. Así como un equipo tiene jugadores diferentes,en la Iglesia también todos somos parte importante que trabaja en unidad y guiados por el Espíritu Santo. " 🕊️🔥
EL PAPA FRANCISCO EN LA CLAUSURA DE LA ASAMBLEA SINODAL 2024
EL PAPA : UNA IGLESIA SINODAL DE PIE QUE RECOGE EL GRITO DE LOS QUE SUFREN
En la homilía de la Misa conclusiva de la segunda sesión de la Asamblea sinodal sobre la sinodalidad, Francisco diseñó la imagen de una Iglesia que “se despoja del manto de la resignación” y “se ensucia las manos para servir al Señor”, respondiendo al grito de los que sufren como el de “los niños esclavos”
“No necesitamos una Iglesia paralizada e indiferente”, sino una Iglesia que, como el ciego Bartimeo, deja a un lado “el manto de la resignación”, confía al Señor sus cegueras, se pone de pie, “camina junta detrás de Él y con Él”, “recoge el grito del mundo y se ensucia las manos para servirlo”, llevando “la alegría del Evangelio por las calles del mundo”. Esta es la imagen de la Iglesia sinodal que ofrece el Papa Francisco en la homilía de la Misa de clausura de la segunda sesión de la XVI Asamblea General del Sínodo sobre la Sinodalidad, presidida en la Basílica Vaticana. El Sínodo “nos exhorta a ser Iglesia como Bartimeo: la comunidad de discípulos que, oyendo pasar al Señor, se dejan despertar por la fuerza del Evangelio y comienzan a gritarle”.
LA HISTORIA DE BARTIMEO, "DESCARTADO SIN ESPERANZA"
Mientras el cardenal Mario Grech, Secretario General del Sínodo de los Obispos, celebró en el altar, el Papa, sentado en su cátedra, se inspiró en el episodio de Bartimeo, presentado por el Evangelio de Marcos, incluido en la liturgia de este XXX Domingo del Tiempo Ordinario. Es el ciego mendigo, “un descartado sin esperanza” que, sin embargo, “cuando oye pasar a Jesús, comienza a gritar hacia Él”. Y “mientras todos lo reprenden porque les molesta su voz, Jesús se detiene. Porque Dios escucha siempre el clamor de los pobres y ningún grito de dolor queda sin ser escuchado por Él”.
PARA VIVIR DE VERDAD NO PODEMOS PERMANECER SENTADOS
Francisco, al final del Sínodo, llevando en su corazón “mucha gratitud por lo que hemos podido compartir” invitó a los 365 miembros de la asamblea, a los cinco mil fieles presentes en la Basílica y a todos los conectados a través de los medios de comunicación, a detenerse en lo que le sucedió a Bartimeo: al principio, estaba sentado al lado del camino mendigando, mientras que al final, tras ser llamado por Jesús y haber recuperado la vista, "lo siguió por el camino". Estaba sentado mendigando, comentó, como “una persona encerrada en su propio dolor”.
Pero, como sabemos, para vivir de verdad no podemos permanecer sentados: vivir es siempre ponerse en movimiento, caminar, soñar, hacer proyectos, abrirse al futuro.
UNA IGLESIA SENTADA SE ACOMODA EN EL PROPIO MALESTAR
Y esto, añadió el pontífice, nos puede llevar a pensar a “nuestro ser Iglesia del Señor”. Cuando “muchas cosas pueden volvernos ciegos, incapaces de reconocer la presencia del Señor, incapaces de afrontar los desafíos de la realidad”; también a “responder a los muchos interrogantes que nos interpelan”. "Frente a las preguntas de las mujeres y los hombres de hoy, a los retos de nuestro tiempo, a las urgencias de la evangelización y a tantas heridas que afligen a la humanidad, no podemos quedarnos sentados”, aseveró el Papa.
Una Iglesia sentada que, casi sin darse cuenta, se retira de la vida y se pone a sí misma a los márgenes de la realidad, es una Iglesia que corre el riesgo de permanecer en la ceguera y acomodarse en el propio malestar. […] Por favor, pidamos al Señor que nos dé el Espíritu Santo para que no nos quedemos sentados en nuestra ceguera, ceguera que puede llamarse mundanidad, que puede llamarse comodidad, que puede llamarse corazón cerrado... No nos quedemos sentados en nuestra ceguera, en nuestras cegueras.
SENTIR CUANDO PASA EL SEÑOR
El Papa pidió recordar que el Señor pasa siempre “y se detiene para hacerse cargo de nuestra ceguera”. "¿Y yo lo siento pasar? - preguntó - ¿Tengo la capacidad de sentir los pasos del Señor? ¿Tengo la capacidad de discernir cuándo pasa el Señor?".
Sería hermoso si el Sínodo nos impulsara a ser Iglesia como Bartimeo; es decir, la comunidad de los discípulos que, oyendo al Señor que pasa, percibe la conmoción de la salvación, se deja despertar por la fuerza del Evangelio y comienza a clamar a Él. Y lo hace recogiendo el grito de todas las mujeres y los hombres de la tierra.
RECOGER EL GRITO DE TODOS
He aquí que el Papa recordó “el grito de aquellos que desean descubrir la alegría del Evangelio y de aquellos que, en cambio, se han alejado; el grito silencioso de quienes son indiferentes; el grito de los que sufren, de los pobres, de los marginados; de los niños esclavos, esclavizados en tantas partes del mundo para trabajar; la voz quebrada de quienes no tienen ni siquiera la fuerza de clamar a Dios, porque no tienen voz o porque se han resignado”.
“No necesitamos una Iglesia paralizada e indiferente, sino una Iglesia que recoge el grito del mundo y -quiero decirlo, tal vez alguno se escandalice - se ensucia las manos para servir al Señor.”
SIGAMOS AL SEÑOR "JUNTOS", NO POR CUENTA PROPIA
Sobre el segundo aspecto, Bartimeo que estaba sentado y que luego sigue a Jesús por el camino, Francisco comentó que esto significa que “se convirtió en su discípulo”. Puesto de pie de un salto, “enseguida recobró la vista”.
Así, también nosotros: cuando estemos sentados y acomodados, cuando como Iglesia no encontremos las fuerzas, el valor y la audacia necesarias para levantarnos y retomar el camino, recordémonos de regresar siempre al Señor y a su Evangelio.
Bartimeo que siguió a Jesús por el camino “es una imagen de la Iglesia sinodal”, dijo el Papa. “El Señor nos llama, nos levanta cuando estamos sentados por tierra o caídos, nos hace recobrar una vista nueva, para que, a la luz del Evangelio, podamos ver las inquietudes y los sufrimientos del mundo”.
“Al Señor se le sigue por el camino, no se le sigue encerrados en nuestras comodidades, no se le sigue en los laberintos de nuestras ideas: se le sigue por el camino. Y recordémoslo siempre: no caminar por nuestra cuenta o según los criterios del mundo, sino caminar por el camino, juntos, detrás de Él y caminando con Él.”
UNA IGLESIA MISIONERA QUE CAMINA CON DIOS POR LAS CALLES DEL MUNDO
Por eso la invitación del Papa Francisco es a ser juntos “no una Iglesia sentada, sino una Iglesia en pie”.
No una Iglesia muda, sino una Iglesia que recoge el grito de la humanidad. No una Iglesia ciega, sino una Iglesia iluminada por Cristo, que lleva la luz del Evangelio a los demás. No una Iglesia estática, sino una Iglesia misionera, que camina con el Señor por las vías del mundo.
LA CÁTEDRA DEL AMOR, DE LA UNIDAD Y DE LA MISERICORDIA
Concluyendo, el Papa invitó a venerar la reliquia de la antigua Cátedra de san Pedro, meticulosamente restaurada, recordando “que esta es la cátedra del amor, de la unidad y de la misericordia, según aquella orden que Jesús le dio al apóstol Pedro, no de dominar a los demás, sino de servirlos en la caridad”. Y “el majestuoso baldaquino de Bernini más resplandeciente que nunca” tras la restauración, “encuadra el verdadero punto focal de toda la Basílica, es decir, la gloria del Espíritu Santo”. Esta es la Iglesia sinodal – hizo presente el pontífice - : una comunidad cuyo primado está en el don del Espíritu, que nos hace a todos hermanos en Cristo y nos eleva hacia Él.
El camino juntos no concluye, continúa con confianza. Y, como Bartimeo, pregunta al final Francisco: “¿Me siento llamado? ¿Me siento débil y no puedo levantarme? ¿Pido ayuda?”.
Por favor, dejemos a un lado el manto de la resignación, entreguemos al Señor nuestras cegueras, levantémonos y llevemos la alegría del Evangelio por las calles del mundo.
SANTORAL DEL DÍA
FIESTA DE SAN MARTÍN DE PORRES
"Yo te curo, Dios te sana"
La Festividad de San Martín de Porres se celebra el 3 de Noviembre. El santo peruano, conocido también como “el santo de la escoba” por ser representado con una escoba en la mano como símbolo de su humildad, fue el primer santo mulato americano.
BREVE BIOGRAFÍA:
Fue un mulato, nacido en Lima, capital del Perú, en el 9 de diciembre de 1579. Era hijo natural del caballero español Juan de Porres (o Porras según algunos) y de Ana Velásquez natural de panamá, Martín heredó los rasgos y el color de la piel de su madre Vivió pobremente hasta los ocho años en compañía de la madre y de una hermanita que nació dos años después.
Estuvo un breve tiempo con su padre en el Ecuador Martín era inteligente y tenía inclinación por ayudar a los enfermos. Había aprendido a curar utilizando yerbas medicinales en la farmacia de su vecino y también aprendió la profesión de barbero.
Fue admitido sólo como "donado", en el Convento de Santo Domingo de Lima y le confiaron los trabajos más humildes de la comunidad. Martín es recordado con la escoba, símbolo de su humilde servicio. Su humildad era tan ejemplar, que se alegraba de las injurias que recibía, incluso alguna vez de parte de otros religiosos dominicos, como uno que, enfermo e irritado, lo trató de perro mulato.
En una ocasión, cuando el convento estaba en situación económica muy apurada, Fray Martín, espontáneamente se ofreció al Padre Prior para ser vendido como esclavo, ya que era mulato, a fin de remediar la situación.
Se le vio repetidas veces en éxtasis y, algún levantado en el aire muy cerca de un gran crucifijo que había en el convento. A él acudían teólogos, obispos y autoridades civiles en busca de consejo. Más de una vez el mismo virrey tuvo que esperar ante su celda porque Martín estaba en éxtasis.
Es enfermero, al mismo tiempo que hortelano herbolario, cultivaba las plantas medicinales de que se valía para sus obras de caridad y también desempeñaba el oficio de distribuidor de las limosnas que algunas veces recogía, en cantidades asombrosas, parte para socorrer a sus propios hermanos en religión y parte para los pobres de toda clase que había en la ciudad. Su amabilidad se extendía hasta los animales.
Sus conocimientos no eran pocos para su época y, cuando asistía a los enfermos, solía decirles: "Yo te curo y Dios te sana". Todas las maravillas en la vida del santo hay que entenderlas asociadas con el profundo amor a Dios y al prójimo que lo caracterizaban.
A los sesenta años, después de haber pasado 45 en religión, Fray Martín se sintió enfermo y claramente dijo que de esa enfermedad moriría. La conmoción en Lima fue general y el mismo virrey, conde de Chichón, se acercó al pobre lecho para besar la mano de aquél que se llamaba a sí mismo perro mulato. Mientras se le rezaba el Credo, Fray Martín, al oír las palabras "Et homo factus est", besando el crucifijo expiró plácidamente.
Murió el 3 de noviembre de 1639. Toda la ciudad acudió a su entierro y los milagros por su intercesión se multiplicaron.
Fue beatificado en 1837 por Gregorio XVI y canonizado el 6 de mayo de 1962 por el Papa Juan XXIII. En 1966 Pablo VI lo proclamó patrono de los peluqueros de Italia, porque en su juventud aprendió el oficio de barbero-cirujano, que luego, al ingresar en la Orden de Predicadores, ejerció ampliamente en favor de los pobres.
Actualmente lleva el Patronato del Comisariato de la Orden del Carmelo Descalzo en Perú.
¡San Martín de Porres, ruega por nosotros!
DIA DE TODOS LOS SANTOS
" LA SANTIDAD NO ES HACER NADA ESPECIAL , NI EXTRAORDINARIO, ES SOLO REALIZAR LO QUE DIOS NOS PIDE HACER EN LA SIMPLICIDAD DE NUESTRA VIDA, AMAR Y SOLO AMAR COMO EL SEÑOR NOS AMA."
#hnoedwin_h
¿QUÉ ES EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS?
Este día, específicamente, se celebra cada 1 de noviembre, de acuerdo a las tradiciones de la Iglesia Católica. Las iglesias y catedrales son decoradas por las reliquias de los santos que tengan expuestos. La Iglesia Católica lo conmemora el 1 de noviembre, mientras que las ortodoxas y las católicas de rito bizantino lo celebran el primer domingo de Pentecostés.
Este Día de Todos los Santos fue incentivada por el pontificado del Papa Gregorio III, cuando decidió consagrar una capilla de la basílica de San Pedro, en honor a todos los santos. El Papa Gregorio IV extendió esta celebración a todas las iglesias católicas y a todos los santos en un mismo día, canonizados o no, que gozan de la vida eterna y cuyos actos de fe y vida han sido ejemplo de los valores religiosos.
En el Día de los Fieles Difuntos, se celebra a aquellas almas que lamentan en el purgatorio.
¿QUÉ SE CELEBRA ESTE DÍA DE TODOS LOS SANTOS?
Celebra a todos aquellos difuntos que, habiendo superado el purgatorio, fueron totalmente santificados, es decir, que obtuvieron la visión beatífica y que gozan de la vida eterna en la presencia de Dios.
En este día no sólo se festeja a aquellos que ya obtuvieron la canonización, sino a los que todavía no han sido canonizados, pero que ya viven en la presencia de Dios. En Polonia, por ejemplo, celebran este día yendo a los cementerios y llenándolos de velas para iluminar el camino de los santos.
El Día de Muertos permite recordar a los fieles difuntos que estén o no en el paraíso. (Foto: Web Católica)
Diferencias entre Día de Muertos y Día de Todos los Santos
La principal diferencia radica en que en el Día de Todos los santos, como su nombre lo indica, celebra a todos aquellos que ya han sido canonizados o que al morir, ya se encuentran en la presencia canónica de Dios.
En cambio, el Día de Muertos, celebra el 2 de noviembre a todos los fieles difuntos, aunque no todos gocen del paraíso, de acuerdo a las celebraciones católicas. Es decir, aquellos que siguen en el purgatorio, que no van ni al infierno, ni al cielo. Ahora sí estás listo para reconocer las diferencias entre ambas celebraciones, las cuales son igual de importantes en la cultura.
ENCÍCLICA DEL PAPA FRANCISCO
------|LA COMUNIDAD|-------
| DE |
| ORACIÓN Y APÓSTOLADO |
| ENFERMOS † MISIONEROS |
|BEATO CARLO ACUTIS|
Comparte con ustedes la Encíclica
DILEXIT NOS
del Papa Francisco.
Encíclica «Dilexit nos», sobre el Sagrado Corazón de Jesús
«Dilexit nos», la cuarta Encíclica de Francisco, retoma la tradición y actualidad del pensamiento «sobre el amor humano y divino del Corazón de Jesucristo», invitándonos a renovar su auténtica devoción para no olvidar la ternura de la fe, la alegría de ponerse al servicio y el fervor de la misión: porque el Corazón de Jesús nos impulsa a amar y nos envía a los hermanos.
NOTA EXPLICATIVA DE LA ENCÍCLICA «DILEXIT NOS»
"Nos amó", dice san Pablo refiriéndose a Cristo (Rm 8,37), para hacernos descubrir que de este amor nada "podrá separarnos" (Rm 8,39)». Así comienza la cuarta Encíclica del Papa Francisco, titulada a partir del incipit «Dilexit nos» y dedicada al amor humano y divino del Corazón de Jesucristo: «Su corazón abierto va delante de nosotros y nos espera sin condiciones, sin exigir ningún requisito previo para amarnos y ofrecernos su amistad: Él nos amó primero (cf. 1 Jn 4,10). Gracias a Jesús 'hemos conocido y creído el amor que Dios nos tiene' (1 Jn 4, 16)» (1).
EL AMOR DE CRISTO REPRESENTADO EN SU CORAZÓN SANTO
En una sociedad -escribe el Papa- que ve multiplicarse «diversas formas de religiosidad sin referencia a una relación personal con un Dios de amor» (87), mientras el cristianismo olvida a menudo «la ternura de la fe, la alegría de la entrega al servicio, el fervor de la misión de persona a persona» (88), el Papa Francisco propone una nueva profundización en el amor de Cristo representado en su santo Corazón y nos invita a renovar nuestra auténtica devoción recordando que en el Corazón de Cristo «podemos encontrar todo el Evangelio» (89): es en su Corazón donde «finalmente nos reconocemos y aprendemos a amar» (30).
EL MUNDO PARECE HABER PERDIDO SU CORAZÓN
Francisco explica que, encontrando el amor de Cristo, «nos hacemos capaces de tejer lazos fraternos, de reconocer la dignidad de todo ser humano y de cuidar juntos nuestra casa común», como nos invita a hacer en sus encíclicas sociales Laudato si ' y Fratelli tutti (217). Y ante el Corazón de Cristo, pide al Señor «que vuelva a tener compasión de esta tierra herida» y derrame sobre ella «los tesoros de su luz y de su amor», para que el mundo, «sobreviviendo entre guerras, desequilibrios socioeconómicos, consumismo y uso antihumano de la tecnología, recupere lo más importante y necesario: el corazón» (31). Al anunciar la preparación del documento al final de la audiencia general del 5 de junio, el Pontífice había dejado claro que ayudaría a meditar sobre los aspectos «del amor del Señor que pueden iluminar el camino de la renovación eclesial; pero también que pueden decir algo significativo a un mundo que parece haber perdido el corazón». Y ello mientras se celebran los 350 años de la primera manifestación del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita María Alacoque en 1673, que se clausurarán el 27 de junio de 2025.
LA IMPORTANCIA DE VOLVER AL CORAZÓN
Abierta por una breve introducción y dividida en cinco capítulos, la Encíclica sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús recoge, como se anunció en junio, «las preciosas reflexiones de anteriores textos magisteriales y de una larga historia que se remonta a las Sagradas Escrituras, para volver a proponer hoy, a toda la Iglesia, este culto cargado de belleza espiritual».
El primer capítulo, «La importancia del corazón», explica por qué es necesario «volver al corazón» en un mundo en el que estamos tentados de «convertirnos en consumistas insaciables y esclavos de los engranajes de un mercado» (2). Lo hace analizando lo que entendemos por «corazón»: la Biblia habla de él como un núcleo «que está detrás de todas las apariencias» (4), un lugar donde «no importa lo que se muestre por fuera ni lo que se oculte, ahí estamos nosotros mismos» (6). Al corazón conducen las preguntas que importan: qué sentido quiero que tengan mi vida, mis opciones o mis acciones, quién soy yo ante Dios (8). El Papa señala que la actual devaluación del corazón proviene del «racionalismo griego y precristiano, del idealismo postcristiano y del materialismo», de modo que en el gran pensamiento filosófico se han preferido conceptos como «razón, voluntad o libertad». Y al no encontrar lugar para el corazón, «ni siquiera se ha desarrollado ampliamente la idea de un centro personal» que pueda unificarlo todo, a saber, el amor (10). En cambio, para el Pontífice, hay que reconocer que «yo soy mi corazón, porque es lo que me distingue, me configura en mi identidad espiritual y me pone en comunión con los demás» (14)
"GESTOS Y PALABRAS DE AMOR"
El segundo capítulo está dedicado a los gestos y palabras de amor de Cristo. Los gestos con los que nos trata como amigos y muestra que Dios «es cercanía, compasión y ternura» se ven en sus encuentros con la samaritana, con Nicodemo, con la prostituta, con la adúltera y con el ciego del camino (35). Su mirada, que «escruta lo más profundo de tu ser» (39), muestra que Jesús «presta toda su atención a las personas, a sus preocupaciones, a su sufrimiento» (40). De tal manera «que admira las cosas buenas que reconoce en nosotros», como en el centurión, aunque los demás las ignoren (41). Su palabra de amor más elocuente es estar «clavado en la Cruz», después de llorar por su amigo Lázaro y sufrir en el Huerto de los Olivos, consciente de su propia muerte violenta «a manos de aquellos a quienes tanto amaba» (46).
EL MISTERIO DE UN CORAZÓN QUE AMÓ TANTO
En el tercer capítulo, «Este es el Corazón que tanto amó», el Pontífice recuerda cómo la Iglesia reflexiona y ha reflexionado en el pasado «sobre el santo misterio del Corazón del Señor». Lo hace refiriéndose a la Encíclica Haurietis aquas, de Pío XII, sobre la devoción al Sagrado Corazón de Jesús (1956). Aclara que «la devoción al Corazón de Cristo no es la adoración de un órgano separado de la Persona de Jesús», porque adoramos «a Jesucristo entero, el Hijo de Dios hecho hombre, representado en una imagen suya en la que destaca su corazón» (48). La imagen del corazón de carne, subraya el Papa, nos ayuda a contemplar, en la devoción, que «el amor del Corazón de Jesucristo, no sólo incluye la caridad divina, sino que se extiende a los sentimientos del afecto humano» (61) Su Corazón, continúa Francisco citando a Benedicto XVI, contiene un «triple amor»: el amor sensible de su corazón físico «y su doble amor espiritual, el humano y el divino» (66), en el que encontramos «lo infinito en lo finito» (64).
EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS ES UNA SÍNTESIS DEL EVANGELIO
Las visiones de algunos santos particularmente devotos del Corazón de Cristo - precisa Francisco - «son bellos estímulos que pueden motivar y hacer mucho bien», pero «no son algo que los creyentes estén obligados a creer como si fueran la Palabra de Dios». Así, el Papa recuerda a Pío XII que no se puede decir que este culto «deba su origen a revelaciones privadas». Al contrario, «la devoción al Corazón de Cristo es esencial a nuestra vida cristiana, en cuanto significa la plena apertura de la fe y de la adoración al misterio del amor divino y humano del Señor, hasta el punto de que podemos afirmar una vez más que el Sagrado Corazón es una síntesis del Evangelio» (83). A continuación, el Pontífice invita a renovar la devoción al Corazón de Cristo también para contrarrestar «las nuevas manifestaciones de una “espiritualidad sin carne” que se multiplican en la sociedad» (87). Es necesario volver a la «síntesis encarnada del Evangelio» (90) frente a «comunidades y pastores centrados sólo en actividades externas, reformas estructurales desprovistas de Evangelio, organizaciones obsesivas, proyectos mundanos, pensamiento secularizado, en diversas propuestas presentadas como exigencias que a veces se pretende imponer a todos» (88).
LA EXPERIENCIA DE UN AMOR « QUE DA DE BEBER »
En los dos últimos capítulos, el Papa Francisco destaca los dos aspectos que «la devoción al Sagrado Corazón debe mantener unidos para seguir alimentándonos y acercándonos al Evangelio: la experiencia espiritual personal y el compromiso comunitario y misionero» (91). En el cuarto, «El amor que da de beber», relee las Sagradas Escrituras y, con los primeros cristianos, reconoce a Cristo y su costado abierto en «aquel a quien traspasaron», al que Dios se refiere a sí mismo en la profecía del libro de Zacarías. Un manantial abierto para el pueblo, para saciar su sed del amor de Dios, «para lavar el pecado y la impureza» (95). Varios Padres de la Iglesia mencionaron «la llaga del costado de Jesús como fuente del agua del Espíritu», sobre todo san Agustín, que «abrió el camino a la devoción al Sagrado Corazón como lugar de encuentro personal con el Señor» (103). Poco a poco, este costado herido, recuerda el Papa, «llegó a asumir la figura del corazón» (109), y enumera varias santas mujeres que «contaron experiencias de su encuentro con Cristo, caracterizadas por el descanso en el Corazón del Señor» (110). Entre los devotos de los tiempos modernos, la Encíclica habla en primer lugar de san Francisco de Sales, que representa su propuesta de vida espiritual con «un corazón atravesado por dos flechas, encerrado en una corona de espinas» (118).
LAS APARICIONES A SANTA MARGARITA MARÍA ALACOQUE
Bajo la influencia de esta espiritualidad, santa Margarita María Alacoque relata las apariciones de Jesús en Paray-le-Monial, entre finales de diciembre de 1673 y junio de 1675. El núcleo del mensaje que se nos transmite puede resumirse en aquellas palabras que oyó santa Margarita: «He aquí aquel Corazón que tanto amó a los hombres y que no escatimó nada hasta agotarse y consumirse para darles testimonio de su Amor» (121).
.TERESA DE LISIEUX, IGNACIO DE LOYOLA Y FAUSTINA KOWALSKA
De Santa Teresa de Lisieux, el documento recuerda haber llamado a Jesús «Aquel cuyo corazón latía al unísono con el mío» (134) y sus cartas a su hermana Sor María, que ayudan a no centrar la devoción al Sagrado Corazón «en un aspecto doloroso», el de quienes entendían la reparación como «primacía de los sacrificios», sino en la confianza «como la mejor ofrenda, agradable al Corazón de Cristo» (138). El Pontífice jesuita dedica también algunos pasajes de la Encíclica al lugar del Sagrado Corazón en la historia de la Compañía de Jesús, subrayando que en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola propone al ejercitante «entrar en el Corazón de Cristo» en un diálogo de corazón a corazón. En diciembre de 1871, el padre Beckx consagró la Compañía al Sagrado Corazón de Jesús, y el padre Arrupe volvió a hacerlo en 1972 (146). Las experiencias de santa Faustina Kowalska, se recuerda, vuelven a proponer la devoción «con un fuerte acento en la vida gloriosa del Resucitado y en la misericordia divina» y, motivado por ellas, san Juan Pablo II también «vinculó íntimamente su reflexión sobre la misericordia con la devoción al Corazón de Cristo» (149). Hablando de la «devoción de consolación», la Encíclica explica que ante los signos de la Pasión conservados por el Corazón del Resucitado, es inevitable «que el creyente desee responder» también «al dolor que Cristo aceptó soportar por tanto amor» (151). Y pide «que nadie se burle de las expresiones de fervor creyente del pueblo fiel de Dios, que en su piedad popular busca consolar a Cristo» (160). Para que entonces «deseosos de consolarlo, salgamos consolados» y «también nosotros podamos consolar a los que se encuentran en toda clase de aflicciones» (162).
LA DEVOCIÓN AL CORAZÓN DE CRISTO NOS ENVÍA A LOS HERMANOS
El quinto y último capítulo, «Amar por amor», profundiza en la dimensión comunitaria, social y misionera de toda auténtica devoción al Corazón de Cristo, que, al «llevarnos al Padre, nos envía a los hermanos» (163). De hecho, el amor a los hermanos es el «mayor gesto que podemos ofrecerle a Él a cambio de amor» (167). Mirando a la historia de la espiritualidad, el Pontífice recuerda que el compromiso misionero de san Carlos de Foucauld hizo de él un «hermano universal»: «dejándose modelar por el Corazón de Cristo, quiso acoger en su corazón fraterno a toda la humanidad sufriente» (179). Francisco habla luego de «reparación», como explicaba san Juan Pablo II: «ofreciéndonos juntos al Corazón de Cristo, «sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, se pueda construir la civilización del amor tan anhelada, el reino del Corazón de Cristo» (182).
.LA MISIÓN DE ENAMORAR AL MUNDO
La Encíclica recuerda de nuevo con san Juan Pablo II que «la consagración al Corazón de Cristo «debe asimilarse a la acción misionera de la Iglesia misma, porque responde al deseo del Corazón de Jesús de propagar en el mundo, a través de los miembros de su Cuerpo, su entrega total al Reino». En consecuencia, a través de los cristianos, «se derramará el amor en el corazón de los hombres, para que se edifique el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia y se construya también una sociedad de justicia, paz y fraternidad» (206). Para evitar el gran riesgo, subrayado por san Pablo VI, de que en la misión «se digan muchas cosas y se hagan muchas cosas, pero no se pueda provocar el feliz encuentro con el amor de Cristo» (208), necesitamos «misioneros en el amor, que aún se dejen conquistar por Cristo» (209).
LA ORACIÓN DE FRANCISCO
El texto concluye con esta oración de Francisco: «Pido al Señor Jesús que de su santo Corazón broten para todos nosotros ríos de agua viva para curar las heridas que nos infligimos, para fortalecer nuestra capacidad de amar y de servir, para impulsarnos a aprender a caminar juntos hacia un mundo justo, solidario y fraterno. Esto hasta que celebremos juntos con alegría el banquete del reino celestial. Allí estará Cristo resucitado, que armonizará todas nuestras diferencias con la luz que brota sin cesar de su Corazón abierto. Bendito sea siempre!» (220).
Enfermos † Misioneros B.C.A.
EL SABER DE TODO CRISTIANO CATÓLICO
LA PRIMERA IGLESIA CATÓLICA DE LA HISTORIA
Esta es la iglesia rupestre de San Pedro en Antioquía, la iglesia más antigua del mundo.
El interior de la gruta de la iglesia es austero y sencillo. Los únicos muebles permanentes son el altar, una estatua y el trono de piedra.
Esta iglesia rupestre fue construida por el apóstol Pedro y el apóstol Pablo alrededor del año 40 DC durante sus primeros viajes misioneros en Antioquía antes de proceder a Roma.
Junto con el apóstol Juan, San Pedro y Pablo habían establecido la sede de Antioquía, una de las más importantes del cristianismo.
Como todos sabemos, los seguidores de Cristo fueron llamados cristianos en Antioquía en Hechos 11,26 (según la cronología data alrededor del año 47 DC).
Y estos cristianos fueron el apóstol Pedro, Pablo, Juan, Ignacio y Policarpo ...
El apóstol Pedro, Pablo y Juan habían decidido ordenar a San Ignacio para ser el obispo de Antioquía para reemplazar a Evodio.
Y este amigo íntimo de los 3 Apóstoles, San Ignacio, de apellido Theophorus (significa persona celestial o divina) fue un soldado fuerte y valiente que reprendió intrépidamente al emperador Domiciano, el emperador y perseguidor pagano.
Él fue quien llamó a los primeros cristianos en Antioquía católicos en su carta a los Esmirnos en los que San Policarpo sirvió como obispo allí.
En (Hechos 11:,26/47 DC) en Antioquía fueron llamados cristianos... y en el año 107 se le llamó católicos por San Ignacio quién dijo:
"Donde está el obispo está la comunidad, así como donde está Cristo Jesús está la Iglesia católica".
Una clara evidencia de que los apóstoles son católicos.
Enseñanza para tu vida DCC
MARÍA, MADRE DE LOS CIELOS
¿𝐒𝐚𝐛í𝐚𝐬 𝐪𝐮é, 𝐡𝐚𝐲 𝐮𝐧𝐚 𝐚𝐧𝐭𝐢𝐠𝐮𝐚 𝐨𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐚 𝐥𝐚 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧 𝐌𝐚𝐫í𝐚 , 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐯𝐚𝐥𝐞 𝐚 𝐫𝐞𝐳𝐚𝐫 𝟗 𝐫𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐚𝐥 𝐝e l𝐚, 𝐢𝐧𝐝𝐮𝐥𝐠𝐞𝐧𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝𝐚 , 𝐲 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐝𝐞𝐦á𝐬 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐚𝐩𝐫𝐨𝐛𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐞𝐜𝐥𝐞𝐬𝐢á𝐬𝐭𝐢𝐜𝐚? .
Esta oración la toma un sacerdote aleman Joseph Ackermann, que escribió un libro para las almas del purgatorio llamado:
𝐂𝐨𝐧𝐬𝐮𝐞𝐥𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐚𝐥𝐦𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐮𝐫𝐠𝐚𝐭𝐨𝐫𝐢𝐨
Aquí te presentamos la Historia:
Fuente espíritual de gracias...
Tuvo lugar en uno de los pueblos de Bavaria (Alemania ), una aparición de Nuestra Señora a una pobre pastora en el año 1642.
Una pastora guardaba el ganado en el campo, en éste lugar había una vieja Imagen de La Virgen Santísima, a la que la pastora le había prometido rezar nueve Rosarios todos los días. Mientras tanto, un gran calor había estallado, como resultado de lo cual el ganado se puso tan inquieto que no tuvo tiempo de rezar los nueves Rosarios prometidos. Entonces la Querida Madre de Dios se le apareció y le dijo que quería enseñarle una Oración que valiera Tanto como si rezara nueve Rosarios todos los días, pero que también debería enseñar ésto a otras personas. La pastora no llevó a cabo ésta orden, sino que se la guardó para sí misma , después de su muerte, no podía descansar, porque no había compartido ésta Oración con otros y tuvo que dar vueltas hasta que cumpliera la promesa que a otros enseñaría dicha Oración.
E𝐬𝐭𝐚 𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐫𝐞𝐳𝐚𝐝𝐚 𝐭𝐫𝐞𝐬 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐯𝐚𝐥𝐞 𝐚 𝟗 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬
(Impresión de un viejo libro del año 1793- ).
La Oración dice así:
𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐭𝐞 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝𝐚, 𝐌𝐚𝐫í𝐚 𝐇𝐢𝐣𝐚 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐏𝐚𝐝𝐫𝐞!
𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐭𝐞 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝𝐚, 𝐌𝐚𝐫í𝐚 𝐌𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐡𝐢𝐣𝐨!
𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐭𝐞 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝𝐚, 𝐌𝐚𝐫í𝐚 𝐄𝐬𝐩𝐨𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐄𝐬𝐩i𝐫𝐢𝐭𝐮 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨!
𝐎𝐡 𝐌𝐚𝐫í𝐚 𝐭𝐞 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝𝐨 𝟑𝟑 𝐦𝐢𝐥 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬, 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐞𝐥 𝐚𝐫𝐜á𝐧𝐠𝐞𝐥 𝐆𝐚𝐛𝐫𝐢𝐞𝐥 𝐭𝐞 𝐡𝐚 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝𝐚𝐝𝐨, 𝐭𝐞 𝐚𝐠𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐭𝐮 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳ó𝐧 𝐲 𝐚 𝐦𝐢 𝐞𝐧 𝐦𝐢 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳ó𝐧 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐥 𝐬𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐀𝐫𝐜á𝐧𝐠𝐞𝐥 𝐭𝐞 𝐡𝐚 𝐭𝐫𝐚i𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝𝐨 𝐜𝐞𝐥𝐞𝐬𝐭𝐢𝐚𝐥.
𝟑 𝐀𝐯𝐞 𝐌𝐚𝐫í𝐚𝐬.
E𝐬𝐭𝐚 𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧, 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐝𝐚, 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐫𝐞𝐥a𝐦𝐩𝐚𝐠𝐨 𝐟𝐮𝐞 𝐮𝐧 𝐞𝐧𝐜𝐚𝐫𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐌𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐨𝐫 𝐫𝐚𝐳𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐢𝐦𝐩𝐫𝐞𝐯𝐢𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞𝐧 𝐫𝐞𝐳𝐚𝐫𝐥𝐨 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐝í𝐚𝐬 (𝐞𝐧𝐟𝐞𝐫𝐦𝐞𝐝𝐚𝐝, 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐚𝐧𝐭𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐱𝐜𝐞𝐬𝐢𝐯𝐚 𝐝𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨), 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢é𝐧 𝐞𝐥𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐚𝐧 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐢𝐫 𝐬𝐮 𝐩𝐫𝐨𝐦𝐞𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐚𝐥 𝐂𝐢𝐞𝐥𝐨.
"EL CATÓLICO APREDIENDO ES UN CATÓLICO SABIENDO"
¿ QUÉ ES EL CICLO LITURGICO ? ( A,B,C) 2024
El Calendario Litúrgico o Ciclo Litúrgico es un periodo de aproximadamente un año, durante el cual la Iglesia Católica integra celebraciones importantes para nuestra vida de fe, a fin de que podamos celebrarlas y vivirlas, y obtener así un gran provecho espiritual. Estamos por iniciar el Año Litúrgico 2024.
El Año Litúrgico 2024 comienza el Primer Domingo de Adviento 2023 y concluye con la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo. 2024
¿Qué ciclo litúrgico es el año 2024?
Las lecturas que se proclaman en Misa durante un Año Litúrgico se clasifican en año par (Año II) y año non (Año I). El 2024 corresponde a año par (Año II).
El Evangelio se clasifica en ciclos durante los cuales se lee en forma continua cierto Evangelio los domingos. Dichos ciclos son:
Ciclo A (que corresponde al de San Mateo)
Ciclo B (que corresponde al de San Marcos)
Ciclo C (que corresponde al de San Lucas).
El Evangelio de San Juan se lee durante Navidad, Pascua, y en algunos otros momentos.
En este 2024 corresponde la lectura del Evangelio de Marcos (Ciclo B)
Aquí te compartimos un curso gratis de San Marcos. Da clic en el enlace: Curso gratis de San Marcos.
¿Cuándo comienza el Año Litúrgico 2024?
El Año Litúrgico 2024 inicia el domingo 26 de noviembre de 2023. Algunas fiestas religiosas se celebran en la misma fecha, pero hay otras que son móviles.
¿Cuándo inicia el Tiempo Ordinario 2024?
El Tiempo Ordinario 2024 inicia tras la fiesta del Bautismo del Señor, que en 2024 cae el 8 de enero. A partir de ahí, habrá seis domingos de Tiempo Ordinario, que se interrumpirán con la Cuaresma que inicia con el Miércoles de Ceniza el 14 de febrero de 2024.
El Tiempo Ordinario 2024 se retoma después del Domingo de Pentecostés, que este 2024 se celebra el 19 de mayo. Este tiempo concluirá el Domingo de la Solemnidad de Cristo Rey, que se celebrará el 24 de noviembre de 2024.
¿Cuándo cae Semana Santa y Pascua 2024?
En el Año Litúrgico 2024, la Semana Santa inicia con el Miércoles de Ceniza, el 14 de febrero. Continúa durante cinco semanas hasta el Domingo de Ramos o de la Pasión del Señor, que en el 2024 cae el 24 de marzo.
La Pascua 2024 inicia el 31 de marzo y concluye el 19 de mayo con la Solemnidad de Pentecostés.
Fiestas religiosas móviles en 2024
La mayoría de las fiestas religiosas se celebran cada año el mismo día del calendario, pero hay algunas fechas móviles que cambian . Aquí te decimos cuándo se celebran estas fechas móviles en 2024.
Epifanía del Señor (7 de enero)
Bautismo del Señor (8 de enero)
Miércoles de Ceniza (14 de febrero)
Domingo de Ramos (24 de marzo)
Domingo de Resurrección (31 de marzo)
La Ascención del Señor (12 de mayo)
Domingo de Pentecostés (19 de mayo)
María, Madre de la Iglesia (20 de mayo)
Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote (23 de mayo)
Santísima Trinidad (26 de mayo)
Corpus Christi (30 de mayo)
Sagrado Corazón de Jesús (7 de junio)
Corazón Inmaculado de María (8 de junio)
Jesucristo Rey del Universo (24 de noviembre)
UN EJEMPLO DE LUCHA Y FORTALEZA
SANTA MARGARITA DE CITTA DI CASTELLO. (1287-1320)
PATRONA DE LOS NIÑOS CON DISCAPACIDADES
Tercera Orden Dominicana
Memorial - 13 de abril
Canonización -19 de septiembre de 2021
Santa Margarita, quien ciega de nacimiento, con deformaciones físicas, abandonada en la calle por sus padres, nos demostró que todas las personas con discapacidades tienen dones para compartir y nos enseño a agradecer lo que tenemos y perdonar con amor. Luego fue recibida en la tercera orden dominica , donde el amor de Dios y al prójimo necesitado pudo más que sus grandes problemas en su vida . Santa Margarita nos muestra con sus obras la luz del amor de Dios.
Santa Margarita Ruega por nosotros.
ORACIÓN A SANTA MARGARITA DE CITTA DI CASTELLO
Santa Margarita, que en la oscuridad de tu ceguera encontraste la verdadera luz;
en tu deformidad física mostraste la belleza del amor y la alegría;
y de ser rechazada te convertiste en un apoyo para las personas marginadas
sin ceder al resentimiento: obtén para nosotros libertad de todos los apegos terrenales
y de la indiferencia, para que podamos enriquecernos en fe y amor.
Te rogamos por todos los que sufren algún dolor en su cuerpo por la discapacidad,
para que, con tu ejemplo, tu ayuda y también con nuestro apoyo, pueden
descubrir las muchas habilidades que se derivan de su caridad.
Tú, quien recibiste a la Sagrada Familia en tu corazón, haz que nuestras familias
acojan la vida y esté atentos a los que están solos.
Santa Margarita, enséñanos a amar.
Amén
OREMOS CON EL PAPA FRANCISCO
SEPTIEMBRE | Por el clamor de la Tierra
Oremos para que cada uno de nosotros escuche con el corazón el clamor de la Tierra y de las víctimas de las catástrofes ambientales y de la crisis climática, comprometiéndonos personalmente a cuidar el mundo que habitamos.
Papa Francisco – Septiembre 2024
Recemos por el clamor de la Tierra.
Si tomamos la temperatura al planeta nos dirá que la Tierra tiene fiebre. Y se encuentra mal, como cualquier enfermo.
Pero nosotros, ¿escuchamos este dolor?
¿Escuchamos el dolor de los millones de víctimas de las catástrofes ambientales?
Los que más sufren las consecuencias de estos desastres son los pobres, los que se ven forzados a dejar su casa por inundaciones, olas de calor o sequías.
Hacer frente a las crisis ambientales causadas por el hombre, como el cambio climático, la contaminación o la pérdida de la biodiversidad, pide respuestas no solo ecológicas, sino también sociales, económicas y políticas.
Tenemos que comprometernos en la lucha contra la pobreza y la protección de la naturaleza, cambiando nuestros hábitos personales y los de nuestra comunidad.
Oremos para que cada uno de nosotros escuche con el corazón el clamor de la Tierra y el clamor de las víctimas de las catástrofes ambientales y del cambio climático, comprometiéndonos personalmente a cuidar el mundo que habitamos.
hombre. Sólo liberando a la Tierra de la condición de esclavitud a la que la hemos sometido, seremos también nosotros libres, anticipando la alegría de la salvación en Cristo”.
Escuchar el grito de la creación
El Padre Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, reflexiona: “La Tierra grita. Junto con el grito de la tierra, escuchamos también el grito de las víctimas de las calamidades ambientales y del cambio climático, cuyo impacto afecta de manera más aguda y directa a los países con menos recursos. No volvamos la cabeza, no seamos indiferentes. Pongamos nombres y rostros a las calamidades y los dramas vividos en muchos países, recordando estos últimos dos años: los incendios forestales inmensos en Canadá, que han devastado millones de hectáreas y obligado a miles de personas a evacuar sus hogares; los incendios devastadores en Australia, que han matado a millones de animales y destruido hábitats naturales; las inundaciones catastróficas en Pakistán, que han sumergido un tercio del país, causando cientos de muertes y millones de desplazados; las crecidas repentinas en Alemania y Bélgica, que se han cobrado vidas y destruido infraestructuras; la sequía severa en la Amazonía, amenazando la biodiversidad única de esta región; las olas de calor extremas en India, que han causado cientos de muertes y condiciones de vida insostenibles para millones de personas; los huracanes devastadores en Estados Unidos y el Caribe, causando destrucciones masivas y pérdidas humanas. La Tierra grita.
La pandemia, como un tren de alta velocidad obligado a detenerse un momento en plena campiña, podría haber sido un tiempo para escuchar, para verificar si sabemos hacia dónde vamos, para reorientar nuestra sociedad, nuestra vida, antes de que sea demasiado tarde, protegiendo nuestra casa común… pero tantos intereses nos ciegan. El Papa Francisco nos invita a orar, pues solo la oración puede despertar nuestros corazones anestesiados”.
Dicasterio promueve el desarrollo integral de la persona a la luz del Evangelio y en la estela de la doctrina social de la Iglesia. Presta especial atención a las cuestiones de justicia social, profundiza y desarrolla los temas del bien común, la paz y la protección de la creación, los derechos humanos, la salud, las migraciones y la trata de seres humanos, expresando la solicitud y preocupación del Papa por la humanidad sufriente y necesitada.
EL CAMINO DE LA SALVACIÓN
NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
(8 de Septiembre)
La Natividad de la Virgen es una de las fiestas marianas más antiguas. Se cree que su origen está ligado a la fiesta de la dedicación, en el siglo IV, de una antigua basílica mariana de Jerusalén, sobre cuyas ruinas fue construida en el siglo XII la actual iglesia de Santa Ana.
Historia de una devoción:
La tradición dice que en este lugar estuvo la casa de los padres de María, Joaquín y Ana, donde nació la Virgen. La fiesta comenzó a celebrarse en Roma en el siglo VIII, con el Papa Sergio I.
Es la tercera fiesta de la "natividad" en el calendario romano, que conmemora la Natividad de Jesús, el Hijo de Dios (25 de diciembre, Navidad); la de San Juan Bautista (24 de junio) y la de la Santísima Virgen María, el 8 de septiembre. En los Evangelios no hay datos que confirmen esta fecha ni los nombres de los padres de María, que la tradición toma del Protoevangelio de Santiago, un escrito apócrifo del siglo II.
En Milán, esta fiesta se remonta al siglo X; la catedral, dedicada a "María naciente", fue consagrada en 1572 por San Carlos Borromeo. Y siempre en Milán, en la calle Santa Sofía, se encuentra el santuario donde se conserva una imagen de María recién nacida, custodiada por las Hermanas de la Caridad de las santas Bartolomea y Vicenta. La imagen fue realizada en el s. XVIII por una monja franciscana de Todi para su devoción personal.
En su historia encontramos un milagro sucedido el 9 de septiembre de 1884: la curación de la postulante Giulia Macario, que llevaba varios días muy enferma. La devoción popular a esta imagen se extendió como resultado de las numerosas gracias obtenidas.
Fuente: Viatican News
*Oración a la Virgen por San Juan Pablo II:*
¡Oh Virgen naciente,
esperanza y aurora de salvación para todo el mundo, vuelve benigna tu mirada materna hacia todos nosotros, reunidos aquí para celebrar y proclamar tus glorias!
¡Oh Virgen fiel,
que siempre estuviste dispuesta y fuiste solícita para acoger, conservar y meditar la Palabra de Dios, haz que también nosotros, en medio de las dramáticas vicisitudes de la historia, sepamos mantener siempre intacta nuestra fe cristiana, tesoro precioso que nos han transmitido nuestros padres!
¡Oh Virgen potente,
que con tu pie aplastaste la cabeza de la serpiente tentadora, haz que cumplamos, día tras día, nuestras promesas bautismales, con las cuales hemos renunciado a Satanás, a sus obras y a sus seducciones, y que sepamos dar en el mundo un testimonio alegre de esperanza cristiana!
¡Oh Virgen clemente,
que abriste siempre tu corazón materno a las invocaciones de la humanidad, a veces dividida por el desamor y también, desgraciadamente, por el odio y por la guerra, haz que sepamos siempre crecer todos, según la enseñanza de tu Hijo, en la unidad y en la paz, para ser dignos hijos del único Padre celestial!
Amén.
¡Feliz Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María para todos, que Ella nos acompañe y bendiga en nuestro caminar!
LO QUÉ UN CATÓLICO DEBE SÁBER
¿ SABÉS QUE ES EL AÑO DEL JUBILEO Y QUÉ SABÉS DEL JUBILEO 2025 ?
El Año Jubileo es un evento religioso que tiene lugar en la Iglesia Católica cada 50 años. El próximo Año Jubileo será en 2025.
El Año Jubileo se celebra para conmemorar la redención de la humanidad por parte de Jesucristo. Durante este año, se ofrecen indulgencias plenarias a los fieles que cumplen con ciertas condiciones, como la confesión, la comunión y la oración.
ORIGEN DEL AÑO JUBILEO:
El Año Jubileo tiene sus raíces en el Antiguo Testamento, específicamente en el libro de Levítico (25, 8-13). En la ley judía, cada 50 años se celebraba un año de descanso para la tierra, en el que se liberaban los esclavos y se cancelaban las deudas.
EL AÑO JUBILEO EN LA IGLESIA CATÓLICA:
En el siglo XIII, el Papa Bonifacio VIII estableció el Año Jubileo como un evento religioso para la Iglesia Católica. Desde entonces, se ha celebrado cada 50 años, aunque en ocasiones se ha adelantado o retrasado por razones especiales.
SIGNIFICADOS DEL AÑO JUBILEO:
El Año Jubileo tiene varios significados importantes para los católicos:
- Tiempo de gracia: Es un momento especial para la reconciliación con Dios y con los demás.
- Oportunidad para la conversión: Se anima a los fieles a reflexionar sobre su vida y a buscar la conversión.
- Tiempo de perdón: Se ofrece la posibilidad de obtener indulgencias plenarias, que son una remisión de la pena temporal por los pecados.
- Celebración de la fe: Es un momento para celebrar la fe y la unidad de la Iglesia.
EL AÑO JUBILEO 2025:
El Año Jubileo 2025 será un momento especial para la Iglesia Católica, ya que se celebrará el 800 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís. Se espera que este evento atraiga a millones de peregrinos de todo el mundo.
CONCLUSIÓN:
El Año Jubileo es un evento religioso significativo para la Iglesia Católica. Es un momento para la reflexión, la conversión y la celebración de la fe. El Año Jubileo 2025 será un momento especial para la Iglesia, ya que se celebrará el 800 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís.
Enfermos † Misioneros Beato Carlo Acutis
LO QUÉ UN CATÓLICO DEBE SÁBER
EL PAPA DECLARA 2025 AÑO JUBILAR DE LA ESPERANZA
El Papa Francisco declara 2025 Año Jubilar de la Esperanza
En una bula titulada La esperanza no defrauda, el Papa Francisco explica que el próximo Año Jubilar es un Año Santo que celebra también el 1700 aniversario del Concilio de Nicea (325). Refiriéndose a las Escrituras, el pontífice reza para que "el testimonio de los creyentes sea para nuestro mundo fermento de auténtica esperanza, presagio de cielos nuevos y de una tierra nueva donde los hombres y las mujeres habiten en justicia y armonía, en la espera gozosa del cumplimiento de las promesas del Señor".
Escribe: "Todo el mundo sabe lo que es esperar. En el corazón de cada persona, la esperanza habita como el deseo y la expectativa de cosas buenas por venir, a pesar de no saber lo que el futuro puede traer." Continúa explicando que la esperanza nace del amor que, en última instancia, procede de Jesús en la cruz. En pocas líneas describe la idea de San Pablo sobre la esperanza y ofrece una breve historia de los años jubilares como peregrinaciones. El Año Jubilar de 2025 lo presenta como una Peregrinación de la Esperanza.
El Papa abrirá la puerta santa de San Juan de Letrán, la catedral de Roma, el 9 de noviembre, 1700 aniversario de su dedicación. La puerta de San Pedro se abrirá el 29 de diciembre y la de la Basílica de Santa María la Mayor el 1 de enero, solemnidad de María, Madre de Dios. El 5 de enero de 2025 se abrirá la Puerta Santa de San Pablo Extramuros. Todos los obispos diocesanos celebrarán una Misa como solemne apertura del Año Jubilar. Se podrá designar un delegado para la celebración en las co-catedrales. El Año Santo concluirá con el cierre de las Puertas Santas el domingo 28 de diciembre de 2025.
Volviendo a un tema constante de su pontificado -la paz en el mundo-, el Papa Francisco escribe que "el primer signo de esperanza debe ser el deseo de paz en nuestro mundo...", y lamenta que parezcamos estar más lejos de la paz.
Quiere que tengamos entusiasmo por la vida y "disponibilidad para compartirla". Esto le lleva a comentar "el alarmante descenso de la natalidad" en algunos países, que achaca al "ritmo frenético actual, a los temores sobre el futuro, a la falta de seguridad laboral y de políticas sociales adecuadas, y a modelos sociales cuya agenda está dictada por la búsqueda del beneficio más que por la preocupación por las relaciones."
Por último, el Papa Francisco hace un llamamiento a la comunidad cristiana para que sea "signo de esperanza" y detalla una serie de formas concretas en que esto podría ocurrir. Pide "de todo corazón que se conceda esperanza a los miles de millones de pobres, que a menudo carecen de lo esencial para vivir", y recuerda a los lectores que "los bienes de la tierra no están destinados a unos pocos privilegiados, sino a todos". Pide que se reorienten las prioridades financieras: "Renuevo mi llamamiento para que con el dinero que se gasta en armamento y otros gastos militares, establezcamos un fondo mundial que pueda acabar de una vez con el hambre y favorecer el desarrollo de los países más empobrecidos, para que sus ciudadanos no recurran a situaciones violentas o ilusorias, o tengan que abandonar sus países para buscar una vida más digna."
Al coincidir el año 2025 con el primer concilio ecuménico de la Iglesia, el de Nicea, este Año Jubilar celebrará también el 1700 aniversario de dicho Concilio. El Papa Francisco lo califica de "hito en la historia de la Iglesia", ya que trató de preservar la unidad de la Iglesia y debatió sobre la plena divinidad de Cristo, estableciendo el concepto de su "consustancialidad" con el Padre, incorporándolo a un Credo que aún hoy se recita. El Concilio también debatió la fecha de la Pascua, sin llegar, por desgracia, a un método universal para establecer la fecha de celebración. Sin embargo, en 2025 tendrá lugar una celebración común.
El documento fue entregado en San Juan de Letrán el 9 de mayo, solemnidad de la Ascensión de Nuestro Señor. Es el duodécimo año de pontificado de Francisco y su segundo Año Jubilar.
